Más de la mitad de las operaciones se realizan sin efectivo en México

México | Octubre 2013

De cada 100 pesos que se gastan por consumos, 47 pesos se pagan con efectivo, mientras que 53 pesos se liquidan de otra forma, como con tarjetas de débito, crédito o cheques...

De acuerdo con un estudio realizado por MasterCard, México es uno de los países que se encuentra en medio de la transición hacia una sociedad sin efectivo.

Se estima que en el país, 53% del valor de los gastos de consumo corresponde a transacciones sin efectivo. Esto quiere decir que de cada 100 pesos que se gastan por consumos, 47 pesos se pagan con efectivo, mientras que 53 pesos se liquidan de otra forma, como con tarjetas de débito y crédito, cheques, entre otras.

Los actores financieros en México deberían continuar con su enfoque en educación e inclusión financiera. El gobierno mexicano está consciente de que el uso de efectivo genera desventajas que afectan el desarrollo de la economía del país, tales como la evasión de impuestos y los efectos nocivos del lavado de dinero y la corrupción.

Para restringir el uso de efectivo, el pasado 1 de septiembre entró en vigor la ley antilavado, en la cual se contemplan varias medidas para reducir el uso de efectivo. Por ejemplo, en la compra de un inmueble está prohibido pagar y aceptar pagos en efectivo por un monto superior a los 8.025 salarios mínimos, equivalentes a 519.699 pesos.

América Latina

Brasil es el país con mayor avance dentro de la región en el progreso del desplazamiento del efectivo como medio de pago, ya que 57% del valor de los gastos de consumo corresponde a transacciones sin efectivo.

Respecto de Perú y Colombia, presentan un porcentaje de 24 y 22% respectivamente. En estas dos naciones de Latinoamérica “hay una necesidad de invertir en la infraestructura de pagos electrónicos para llegar a niveles de aceptación que existen en otros países de la región, como Brasil y México”, indica Mastarcard.

Francia y Bélgica a la cabeza

Francia, Bélgica y Canadá son los principales países donde los pagos sin efectivo prácticamente han desaparecido.

En Bélgica, 93% del gasto de consumo corresponde a transacciones sin uso de efectivo, mientras que en Francia es de 92%, en Canadá es de 90% y en Reino Unido es de 89 por ciento.

Kevin Stanton, presidente de MasterCard Advisors, refiere que mientras la transición de cada nación es única y requiere una comprensión de la realidad local, los beneficios que acompañan a un modelo social con sistema de pago sin uso de efectivo son universales: más comodidad para los consumidores, mayor vigilancia por parte del gobierno a las transacciones, mayor productividad para los negocios, ya que tienen un mejor manejo y administración de sus recursos, y una inclusión financiera más amplia para la sociedad en su conjunto, al integrar a más ciudadanos a la economía formal.



Fuente:
El Economista - Mastercard